El plan es muy simple en realidad, aunque parezca un delirio. Consiste en construir un software de guerra hiperrealista cuya función sea establecer un entorno virtual donde se pueda desarrollar cualquier contienda entre países. Este software, que sería mas bien una compleja plataforma tecnológica de simulación de guerras, se financiaría y se mantendría con los presupuestos que hoy las naciones destinan a la guerra real. Las guerras entonces pasarían a ser simuladas, sin ningún costo en vidas ni bienes humanos. Su nombre sería World War 3.0 (WW30) (1).
Podría ser un proyecto de Naciones Unidas. Se comenzaría con un plan a 10 años. En el primer año, las naciones entregarían un 10% del presupuesto que tengan destinado a defensa, de manera que del 100% original, el 90% sea efectivamente destinado a la guerra real y el otro 10 iría a WW30. El segundo año la relación sería 80/20, el tercero 70/30, y así. Con este método, no solo los fondos destinados al desarrollo de WW30 se incrementarían año a año, además irían decreciendo en forma gradual fondos destinados a comprar armamentos y financiar guerras. Al final del período, se habrá alcanzado el desarme mundial y la construcción de esta plataforma donde en adelante se desarrollarán todos los conflictos.
Esta idea ni siquiera dejaría sin trabajo a los militares, ya que estos seguirían siendo los encargados de "pelear"en esta simulación. Los generales planearán el curso de la guerra y serán los encargados de comandar sus tropas virtuales, desplegando tácticas y estrategias. Incluso las batallas hombre a hombre, (por ejemplo cuando en el juego se llegue a la instancia de desembarcar la infantería sobre un territorio) podrían celebrarse en estadios. Las tropas de las dos naciones medirían su destreza y entrenamiento en una batalla tipo paintball, la cuál podría ser televisado o presenciado como un nuevo espectáculo deportivo: "Estados Unidos Versus Irak. La batalla final. Mañana por Fox Sports!".
El diseño, desarrollo, y prueba de esta plataforma estará a cargo de una comisión mundial con representación de todas las naciones del globo. En una primera etapa, un grupo de expertos en guerra y geopolítica redactará detalladamente todas las reglas del juego. Cuando esté lista la especificación de la plataforma, y en conformidad con todas las naciones que participan del proyecto, se pasará a la etapa de codificación. Allí, un grupo de los mejores programadores del mundo con experiencia en el desarrollo de videojuegos de guerra, escribirá el código informático que le dará vida a WW30. En una tercera etapa se testeará el sistema y se chequeará el cumplimiento cada una de las especificaciónes redactadas al principio. Por último, se decidirá la fecha final para el desarme mundial, y WW30 pasará a su fase operativa.
Entonces, cuando dos países en conflicto agoten sus instancias diplomáticas, declararán la guerra mediante WW30, iniciando la simulación de contienda bélica. A partir de ese momento, el sistema generará en tiempo real una especie de transmisión televisiva en simultáneo de todos los lugares donde se desarrolle el conflicto. Los generales a cargo de las operaciones monitorearán de esta manera el resultado de sus acciones, y además esta señal será transmitida por televisión a todo el mundo. Durante el desarrollo de la simulación cada ejército pagará -también en tiempo real- un costo por ingresar soldados o armamentos al juego, a lo que se sumará el costo de movilizar y mantener las tropas en el conflicto. O sea que cada acción de guerra tendrá un precio que habrá que decidir cómo se paga. Si se paga con dinero no cambiaría demasiado el status quo, ya que los países más ricos tendrán más y mejores armamentos y tropas.
La simulación de guerra terminará cuando alguno de los bandos se rinda, una decisión que consistirá en presionar el botón "Rendición". En ese momento, el sistema entregará un informe detallado con el resultado final de la contienda, el cuál pasará a los mandos políticos de cada nación para redactar el acuerdo de rendición. De allí saldrá un acta, que será firmada por los contendientes y rubricada por todas las naciones del planeta. Todos los países serán testigos y garantizarán su cumplimiento.
Para asegurar la completa transparencia de esta plataforma tan delicada, tanto el código del software, como los resultados de los juegos serán de dominio público. De esta manera, cualquier ciudadano del mundo podrá examinar no solo el desarrollo paso a paso de cada guerra sino que también podrá estudiar las reglas mismas sobre las que la simulación se basa. Las naciones podrán seguir guardando en secreto sus planes de guerra, pero una vez que este plan se ingresa a WW30 la información pasa a ser de dominio público. Todas las acciones de guerra serán públicas. Así, los crímenes de guerra quedarán automáticamente expuestos, y podrán ser castigados con descalificación.
Humildemente, yo creo que WW30 es posible. Y es posible empezar hoy mismo, lo sabe cualquier chico de 12 años que haya jugado a la playstation. Lo único que falta, creo yo, es que tomemos conciencia de que el cambio es necesario y realizable. Y si la política es el arte de lo posible, pidamos a los políticos que pinten su mejor obra de arte: La migración de todos los conflictos bélicos a una plataforma virtual. Ni una bomba, ni una bala, ni un solo muerto o incapacitado por conflictos entre naciones. Ni uno solo, nunca más.
(1) Primero se pensó en ponerle World War 1.0 que hubiese sido lo mas natural para la primera versión. Pero se optó por empezar por la versión 3 para reflejar la idea de que las primeras dos guerras mundiales fueron hechas en el mundo real, la tercera podría ser virtual.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Comente, o calle para siempre...